A LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DE NESTLÉ LA PENILLA
La verdad que otros no quieren que sepáis

Compañeros y compañeras,

Durante meses habéis visto cómo se negociaba vuestro futuro, el de vuestras familias y el de esta fábrica. Desde el principio dijimos que iríamos como uno solo, como comité, sin banderas ni logos por delante. Esa fue la palabra que se dio. Ahora toca que veáis cómo se cumplió esa palabra y quién la rompió, para que cada uno saque sus propias conclusiones.

Desde el primer día, división en lugar de unidad

Desde la primera reunión sobre el ERE, mientras unos trabajábamos por encontrar una solución que protegiera a la plantilla, hubo quien alentó el enfrentamiento hasta límites que llegaron a hablar de quemar el puente de La Penilla. Se pidió unidad entre todas las organizaciones sindicales para negociar con una sola voz frente a la empresa, tal y como se había prometido: como comité, sin banderas ni logos por delante. Esa unidad y esa palabra se mantuvieron, hasta el final, entre quienes trabajaron codo con codo mirando por el 100% del bienestar de los compañeros. Una de las organizaciones no la cumplió: nos falló a nosotros y os falló a todos vosotros.

En Barcelona, mientras unos negociaban, otros desmovilizaban

En las reuniones donde se jugaba el futuro de la plantilla, la actitud de esa organización no fue la de aportar ni construir, sino la de desactivar a quienes de verdad estaban intentando conseguir el mejor acuerdo posible para la gente. Y cuando la tensión aumentaba, curiosamente, fueron los primeros en querer bajar el fuego que ellos mismos habían encendido, justo cuando más se podía apretar por la plantilla. Que cada uno saque sus propias conclusiones de por qué tenían tanta prisa por calmar las aguas en ese momento.

Un acuerdo bueno para la plantilla, firmado por todos menos por ellos

Finalmente se firmó un acuerdo de ERE con condiciones muy beneficiosas para los trabajadores, respaldado por todas las secciones sindicales salvo una. Y aun así, en la asamblea, fueron ellos quienes se dedicatedon a sembrar la duda entre la plantilla, diciendo que era un mal acuerdo. Que sea precisamente quien no lo firmó el que más se ha esforzado en desprestigiarlo debería hacer pensar a cualquiera.

La casualidad que no es casualidad

Resulta que ese «mal acuerdo» que tanto criticaron beneficia directamente a los dos pilares más importantes de su propio sindicato en la fábrica. Y mientras tanto, aseguraban a sus afiliados y compañeros que ellos no se iban, que estaban ahí para defenderlos. Hoy sabemos que ya han formalizado su cese en la empresa. Y también su baja del sindicato.

Sacad vuestras propias conclusiones

No os pedimos que nos creáis a nosotros. Os pedimos que miréis los hechos y os hagáis las preguntas que nadie os ha dejado hacer:

  • ¿Por qué quien no firmó el acuerdo es quien más lo ha atacado en las asambleas?
  • ¿Por qué quienes decían quedarse ya han firmado su salida?
  • ¿A quién ha beneficiado realmente ese acuerdo que calificaban de «malo»?
  • ¿Cuántas veces más vais a permitir que os digan una cosa mientras hacen otra?

La unidad sindical solo sirve cuando es real y cuando se pone al servicio de la plantilla, no cuando se usa como discurso mientras por detrás se cierran acuerdos particulares. Vosotros merecéis representantes que estén cuando las cosas se ponen difíciles, no solo cuando conviene a sus propios intereses.

No dejéis que os manipulen. Exigid la verdad, siempre.

Sección Sindical USO Nestlé La Penilla